domingo, 7 de agosto de 2011

Centímetros de honestidad

El aburrimiento,
el aburrimiento cruel
sin nada de complejos
indiferente a todos y todo
sin dejos de vergüenzas.

Era como cavar la propia tumba
pues nadie llega tan lejos tratando de ser un embustero,
lo eres o te pierdes, te pierdes en una
nube de cuerdas que te atan y te ahogan,
te hacen suponer que respiras, que piensas
mientras solo oyes voces en tu cabeza...

No caeremos en la trampa,
creí haberlas abandonado
pero las use todas en mi contra,
soy mi propio cáncer, sin duda
mi vida se consagra cuando la obstruyo...
problemas de todo tipo pero la indiferencia es mi ciudad...

Había fundido ideas, quería sentir con la cabeza
hasta que lo olvide, deje de andar a gatas
sin que aun me sirvieran los pies, no seria pretencioso
decir que volé
todos volamos, de diferentes maneras...

Cariño, cada cariño de mi vida lo he vuelto despojo,
tanto mujeres como sueños e ideas,
arrogancias que le tenia al mundo preparadas
y de inepto las arroje, de aburrido
el interés se hizo humo...

Las arroje largo y distendido
elevándose al cielo
y mirando como con desprecio...
cada una de las cosas que arroje viene cayendo, callando
los minutos, haciendo cada día mas muerto
caen y me encierran
caen o me matan
caen o hasta caen lejos...
no me dan miedo, no me sorprenden,
solo caen porque las arroje lejos,
el aburrimiento es grande
y la indiferencia mi ciudad...

Soy mi propio cáncer, somos nuestro propio cáncer
hasta que seamos el parásito
de otro ser vivo...

No quería decirlo, pero no se siente tan mal
decir que solo existo...

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